jueves, 17 de febrero de 2011

Toscana III

Siena aparece 40 kilómetros más adelante. Formada por tres colinas y rodeada de olivos y trigales, carece de un centro político fuerte, ya que el verdadero poder se lo reparten históricamente sus 17 barrios. La ciudad es famosa por su arquitectura medieval característica de casas rojizas, su devoción a la Virgen María, sus galerías subterráneas y por la carrera de caballos conocida como el Palio. Este singular evento tiene lugar en julio y agosto en la plaza del campo, conforma una concha rodeada por altos edificios góticos. Los sieneses son fieles a sus tradiciones y son poseedores de una cultura gastronómica repleta de exquisiteces, entra las que destaca la codiciada trufa local.

De camino a Montepulciano surge el paisaje más característico de la Toscana, el valle de Orcia. Recorrido por colinas descubiertas, sin apenas árboles y únicamente cipreses que flanquean caminos, su apariencia es casi irreal, como extraída de una pintura.


En este paisaje sobresalen localidades de trazado medieval y palacios renacentistas como el Montepulciano. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, su casco antiguo se recuesta alargado sobre la cresta de un monte, y su calle principal es un escaparate de arquitectura noble toscana, con palacios señoriales que revelan la prosperidad económica de sus habitantes.

Montepulciano es también la base para visitar otros tesoros como el Valle de Orcia. Uno de los es el pueblo de Pienza, que tiene tres claustros, una biblioteca con un fondo de 40.000 volúmenes y una contagiosa atmósfera espiritual.

Por último, el paseo por La Toscana acaba en San Quirico D’ Orcia. La ciudad es de origen trusco. Cuenta con una colegiata del siglo XIII y a su lado se erige el palacio Chigi. Por otro lado, la fiesta del aceite que celebra San Quirico en diciembre es una buena ocasión para degustar el producto estrella de la zona. MSS


1 comentario:

  1. Hola, muy linda publicación. Cuál es el nombre del tema de fondo de la presentación?

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