sábado, 19 de febrero de 2011

La magia de Venecia

Venecia es la segunda ciudad italiana en volumen de turistas después de Roma. Una ciudad característica porque aflora del mismo mar, un archipiélago urbano en el norte del mar Adriático.

La basílica de San Marcos es la catedral de Venecia y quizá el monumento más conocido dentro y fuera del país. De estilo bizantino, románico y gótico, en la fachada se encuentran cinco arcos con bajorrelieves decorados con oro y mosaicos. También se pueden observar cuatro caballos de bronce y cinco cúpulas que recuerda al estilo oriental. 

En esta construcción se celebran tanto fiestas civiles como religiosas y donde antes se coronaba al Doge o Dux, es decir, al mayor representante del Estado italiano. 

En su interior se observan ciclos de mosaicos cuyo principal objetivo es la glorificación de la iglesia cristiana. Contiene  283 objetos litúrgicos procedentes de la misma Costantinopla que datan del siglo XIII. También existen otros tesoros como las reliquias que se encuentran en la cripta de San Marcos traídos desde Alejandría en el siglo IX.

Ya fuera de la básilica y en la misma plaza existen dos cafés conocidos mundialmente por la famosa película Casanova. Uno de ellos es el Café Florian que lleva en pie casi tres siglos y fue escenario del propio film. En el lado opuesta de la plaza, el Café Quadri es otra leyenda veneciana, inaugurada en 1775 en la época de las fiestas de la aristocracia local. 

MGP

viernes, 18 de febrero de 2011

Namibia II

Con una superficie de casi 50.000 kilómetros, la reserva el Parque Nacional de Namib-Naukluft abarca dos sectores muy distintos entre sí. Por un lado, están los montes Nauklufut, una meseta horadada por numerosos cañones; por el otro, el Namib, el desierto más antiguo del planeta, donde el viento desplaza sin cesar un mar de dunas rojizas, de las cuales algunas alcanzan los 300 metros de altura.

La visita al Namib suele restringirse  a Sossusvlei, lugar donde se concentran las dunas más altas. Su única puerta de entrada es Sesriem, un minúsculo núcleo que agrupa la oficina central del parque, un campamento, un lodge y una gasolinera. A partir de ahí, un trayecto de 65 kilómetros junto al cauce del río Tsauchab, abre paso a los grandes montes de arena.

Si bien la principal atracción de este parque son las grandes dunas, también el agua ha engendrado maravillas en este lugar. En contadas ocasiones, el río Tsauchab recupera su torrente fluvial (la mayoría del tiempo permanece seco), inundando los valles encajonados en las dunas, dando lugar a un efímero espectáculo. El agua, que es absorbida rápidamente por la arena, deja paso a una planicie arcillosa cuarteada o vlei, dando lugar a las formaciones más espectaculares del parque. De ahí el nombre de Sossusvlei, una resquebrajada cuenca rodeada de dunas, y Deadvlei, un circo natural formado por  arena donde hace siglos crecían acacias, convertidas en la actualidad en esqueletos vegetales. Este paraje, además, está habitado por numerosas especies animales como avestruces, gacelas, springbok y oryx. MSS


 

La capital de Gran Canaria II

Las calles adoquinadas del centro de Las Palmas se dirigirán al mercado, siempre abierto. Entre los puestos se encuentran productos tales como frutas, verduras y mucha artesanía. 

En la plaza del Espíritu Santo, muy cerca del mercado, se encuentra la capilla del mismo nombre y una monumental fuente cubierta por un templete. Al lado está el Museo Canario que cuenta la historia y los misterios de la cultura guanche, un pueblo original de estas tierras que desapareció poco después de que los castellanos colonizaran el archipiélago a comienzos del siglo XIV. 

También hay que visitar la ermita y el parque de San Telmo característico por sus quioscos modernistas, y el teatro de Pérez Galdós construido en homenaje del escritor nacido en la ciudad en 1943.


Para ver la capital por completo hay que dirigirse al puerto y a la playa de Las Canteras. Aquí abundan los restaurantes de pescado, que curiosamente, el producto se vende al peso. Entre los platos típicos hay que destacar: las papas arrugás con mojo, patatas cocidas con piel y salsa picante y la ropavieja. 

Existe una excursión realizada por el ayuntamiento donde se visitan cuatro poblaciones a las afueras de la capital y muy cercanas entre sí: Teror, Firgas, Moya y Aruca. 

MGP

Namibia I

El safari por este país del África meridional es el más diverso del continente: sabana, costa atlántica, desiertos de dunas y cañones profundos dibujan el paisaje de esta ruta de sur a norte por las principales reservas naturales.

Namibia, Estado del sur de África, tiene fronteras con Sudáfrica, Angola y Botsuana. Su capital es Windhoek. La acción de la corriente marina de Benguela y un particular relieve dan lugar a que este país tenga las dunas de arena más grandes del planeta, moles graníticas que se erigen en medio de la sabana e interminables planicies donde habita la fauna más representativa del continente africano.

Aunque Namibia es el segundo país con mejor densidad de población del planeta, una buena red de comunicaciones permite realizar un viaje de sur a norte que encadenea sus enclaves más importantes tomando la capital como punto de inicio. Centro económico, político y cultural de Namibia, Windhoek acoge el 12 por ciento de la población del país (46,5 millones de personas). Ciudadanos, gobernantes, hombres de negocios y provincianos en busca de aprovisionamiento deambulan por las calles capitalinas, donde modernos edificios de oficinas conviven con antiguas construcciones y castillos de aire germánico que delatan la reciente historia colonial del país.
En realidad, Namibia como tal existe desde 1990. Hasta el siglo XIX fue un territorio poblado por diversas tribu sin un gobierno común y adaptadas al ecosistema del entorno. En 1990 pasó a formar parte de Sudáfrica hasta que alcanzó su independencia. Hoy en día es uno de los países más cosmopolitas de África.

Una de las reservas más importantes de Namibia es el Parque Nacional de Namib-Naukluft. A unas cuatro horas de viaje por carreteras de asfalto y grava en dirección sudoeste, las vistas van entornando un paisaje cambiante. Al dejar Windhoek, las vastas planicies de la meseta central namibia dan paso a una zona de montañas que descienden abruptamente hasta el desierto de dunas de la reserva natural. MSS

jueves, 17 de febrero de 2011

La capital de Gran Canaria

En Las Palmas se observa por todas partes la huella que dejó Cristóbal Colón tras sus viajes a las Américas, y con ello, un patrimonio que ha llegado hasta nuestros tiempo y que se puede seguir admirando en el centro de la capital. 


Por el barrio histórico de la Vegueta se encuentran las típicas casas con balcones de madera de estilo colonial, palacios neoclásicos, museos y plazas. Uno de los edificios más relevantes históricamente hablando es la Casa de Colón construida en el siglo XV como palacio de los gobernantes de la ciudad de la isla. Se dice que Colón se hospedó en esta casa en 1492 antes de embarcarse hacia las Indias. Hoy en día es un museo sobre la colonización de América y contiene maquetas y objetos relacionados con este personaje. 

Otro lugar a visitar es el Centro Atlántico de Arte Moderno, en la calle de los Balcones, que muestra la vanguardia de la capital. Se exhiben colecciones de pintura y escultura de artistas españoles y africanos. Cerca de allí se encuentra la plaza de Santa Ana, a uno de los lados se encuentra el palacio neoclásico de las Casas Consistoriales constituida por nueve arco. Al otro lado de la plaza, se sitúan dos torres iguales con decorado gótico, neoclásico, renacentista y, por supuesto, la típica arquitectura canaria. 

MGP

Toscana III

Siena aparece 40 kilómetros más adelante. Formada por tres colinas y rodeada de olivos y trigales, carece de un centro político fuerte, ya que el verdadero poder se lo reparten históricamente sus 17 barrios. La ciudad es famosa por su arquitectura medieval característica de casas rojizas, su devoción a la Virgen María, sus galerías subterráneas y por la carrera de caballos conocida como el Palio. Este singular evento tiene lugar en julio y agosto en la plaza del campo, conforma una concha rodeada por altos edificios góticos. Los sieneses son fieles a sus tradiciones y son poseedores de una cultura gastronómica repleta de exquisiteces, entra las que destaca la codiciada trufa local.

De camino a Montepulciano surge el paisaje más característico de la Toscana, el valle de Orcia. Recorrido por colinas descubiertas, sin apenas árboles y únicamente cipreses que flanquean caminos, su apariencia es casi irreal, como extraída de una pintura.


En este paisaje sobresalen localidades de trazado medieval y palacios renacentistas como el Montepulciano. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, su casco antiguo se recuesta alargado sobre la cresta de un monte, y su calle principal es un escaparate de arquitectura noble toscana, con palacios señoriales que revelan la prosperidad económica de sus habitantes.

Montepulciano es también la base para visitar otros tesoros como el Valle de Orcia. Uno de los es el pueblo de Pienza, que tiene tres claustros, una biblioteca con un fondo de 40.000 volúmenes y una contagiosa atmósfera espiritual.

Por último, el paseo por La Toscana acaba en San Quirico D’ Orcia. La ciudad es de origen trusco. Cuenta con una colegiata del siglo XIII y a su lado se erige el palacio Chigi. Por otro lado, la fiesta del aceite que celebra San Quirico en diciembre es una buena ocasión para degustar el producto estrella de la zona. MSS


Toscana II

A veinte minutos encontramos la basílica de Santa María Novella y la Galleria della Accademia. El verdadero eje de Florencia se sitúa al sur del duomo, donde se alzan sus recintos más visitados. Bajando por la Vía del Proconsolo llegamos a la iglesia de la Santa Croce, donde descansan los restos de Maquiavelo, Galileo, y otros personajes ilustres. Así se llega a la Galería de los Ulfixxi, uno de los museos del mundo con más obras inmortales, desde La primavera de Boticceli hasta La Anuniciación de Leonardo Da Vinci.
Subiendo por la avenida Americo Vespucci, que corre paralela al Arno, encontramos el Puente Vecchio, un conjunto de casas, comercios y restaurantes. En la otra orilla de Florencia, el palacio Pitti alberga varios museos de arte renacentista y los jardines Boboli.

No hay que perderse sin embargo la parte de la Toscana más secreta de los espacios naturales y las aldeas, por lo que es conveniente alquilar un coche o coger bus y tren que comunican las localidades de la zona. Es recomendable a su vez adentrarse por las carreteras secundarias para conocer el valle de Chianti, que da nombre al vino más característico de la Toscana. Este valle está lleno de viñedos, olivares y bodegas, la mayoría abiertas al público y con restaurante. El itinerario ideal empieza en el pueblo de Castellina in Chianti, sigue por Radda in Chianti y Badia a Coltibuono, y termina en el castillo de Brolio.

También hay rutas abiertas para hacer senderismo, la más popular es la Via Francigena o Franciscana, que atraviesa la Toscana de norte a sur como parte de una peregrinación que recorre siete regiones de Italia desde los Alpes hasta Roma. Otra opción de recorrido es un conjunto de balnearios que aprovechan las aguas termales que circulan por el subsuelo toscano. Cabe pararse a admirar las espectaculares termas romanas de Bagno Vignoni y las cascadas de agua sulfurosa del Monilo de Saturnia, de libre acceso.


A 37 kilómetros de Castellina in Chianti por una carretera bordeada de cipreses, campos de cultivo, caseríos de labranza, retamas y adelfas, se encuentra San Gimignano, que conserva las 14 de las 71 torres que llegó a tener. San Gimignano es considerado como el pueblo con más personalidad de la Toscana.